30 jun. 2018

SILVELA Y LOS COOLHUNTERS

 
Anoche anduve leyendo a Francisco Silvela (Francisco Agustín Silvela Casado, 1843-1905) -sí, el político canovista y notable jurista, que fue mentor de Antonio Maura- pero no en páginas jurídicas, históricas o políticas. Leí al Silvela que con 'buen humor' retrataba la belleza de ese "quiero, pero no puedo" tan de semi-burgueses. Es el opúsculo titulado La Filocalia o arte de distinguir a los cursis de los que no lo son*, de 1868 y escrito se dice con insistencia en colaboración con Santiago de Liniers y Gallo Alcántara (1842-1908), escritor, abogado, senador y Conde. Aunque a Silvela, en verdad, únicamente pertenece la autoría del 'Reglamento Instructivo para la constitución del Club de los Filócalos'. ¿Será ésta una cursilería de los editores o una estrategia comercial?.
En cualquier caso, hoy instalados ya en la post-burguesíael calificativo de cursi  ha experimentado un nuevo 'giro' ideológico, que Tierno Galván, en un artículo memorable de 1952**, no pudo prever.
Creo que se trata del COOLHUNTER; esto es, ese investigador social -científico de la Política, por abundancia- que, con extraordinaria capacidad de análisis, interroga de modo incansable la actualidad, siempre ofreciendo una rica colecta de citas directas a eminencias anglosajonas, procurando así que lector se demore en el conocimiento del personal punto de vista de aquel sabio, quien nunca acaba por darlo. Además, tal impasse (imaginado como suspense) lo aprovecha sagazmente para decir(se) que se halla un par de metros por delante de la cotidianeidad tan burda, claro.
Todo lo cual no demuestra sino que lo 'cursi' sigue siendo inmortalmente español.
 
J.C.G.
 
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*
 
Francisco Silvela
Arte de distinguir a los cursis
Pról. de Mario Merlino (`Márgenes del gusto’, pp. 7-14)
Madrid: Trama Editorial, 2016, 69 pp.
ISBN: 9788492755738
 
**
Enrique Tierno Galván, "Aparición y desarrollo de nuevas perspectivas de valoración social en el siglo XIX: lo cursi", Revista de Estudios Políticos 62, (Marzo/Abril 1952), pp. 85-106
 

Amado monstruo. Identidad y diferencia en Foucault




Luciano Nuzzo
Il mostro di Foucault. Limite, legge, eccedenza
Roma: Meltemi (Collana Linee), 2018, 292 pp..
ISBN: 9788883538506

Il mostro costituisce il limite di un determinato ordine del discorso e del potere, segnala il punto di crisi dei dispositivi nell'includere, gestire, controllare la differenza. Ma la differenza è mostruosa nella misura in cui pone il pensiero e il linguaggio di fronte ai propri limiti. Tale questione ha carattere riflessivo, riguarda la possibilità di pensare questa indeterminatezza, questo indefinibile a cui il mostro rinvia. La sfida del mostro concerne la stessa pratica filosofica quale pensiero in grado di pensare la differenza singolare e molteplice, senza che tale differenza venga misconosciuta e fraintesa, assoggettata e identificata all'interno di un dispositivo significante, che procede attraverso distinzioni, partizioni, determinazioni. La posta in gioco è alta. Riguarda la possibilità del pensiero di essere critico, pensiero della differenza, pensiero molteplice, in grado di sfuggire alla dialettica della identità e alla sovranità dell'uno. Qui è possibile cogliere il carattere mostruoso del pensiero di Foucault. Un pensiero dell'eccedenza, capace di inquietare e rendere instabile tanto i discorsi che stabiliscono il confine tra identità e differenza, quanto le pratiche di potere che si assumono il compito di governarla.
 
 
 
 Michel Foucault (1926-1984)
 
 
XXX
 
Obsequio de Luciano Nuzzo (Facoltà di Giurisprudenza. Università del Salento. Lecce) -discípulo de mi buen amigo Raffaele De Giorgi- y ejemplo del brillante trabajo de una joven generación de filósofos y sociólogos del Derecho en Italia.

J.C.G.

27 jun. 2018

Direito e Literatura. Seminario en la Universidade de Brasilia




Faculdade de Direito - Universidade de Brasilia
 
Seminario organizado por el Dr. Cristiano Paixão, Professor Adjunto de Direito Constitucional e História do Direito da Faculdade de Direito da Universidade de Brasilia

El dolor y la brújula

Premier deuil (1888)
William Adolphe Bouguereau (1825-1905)
 
Desvelado estuve leyendo en las páginas de Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag. Leí errático, y cavilé sin rumbo.
Creo que el dolor físico no habla, no se expresa; el dolor del cuerpo carece de lenguaje para expresarse, es prelinguístico. Ni la Literatura, con todas las palabras a su alcance, saca a hablar al dolor; no sabe literalmente cómo hacerlo. Existen lenguajes que lo hablan psicológicamente, desciframientos clínicos y forenses para decir lo que el dolor dice o no dice. Y expresan una paradoja; hablan el dolor en una lengua de desconfianza hacia lo que conscientemente dice o subconscientemente no dice el doliente. Pero la sensible literalidad del dolor físico en sí mismo es inaudible, porque desgarra todos los lenguajes. El más sordo de todos es el Derecho, pues se permite hablar de pecunia doloris, que amoneda el dolor; pero esa moneda de curso legal no se 'cambia' por el dolor, sino sólo –y todo lo más– por el sufrimiento. Éste es sólo una acuñación defectuosa de aquél; es el desconsuelo, es la congoja y es la ausencia, que nunca será tan intensa como el dolor. La pérdida de un miembro corporal no equivale al dolor físico de perderlo, y dudo mucho que se ‘recupere’ –el dolor del miembro- por pecunia doloris, que si acaso únicamente indemniza –esto es, alivia– del dolor. Dicho de otro modo, ¿es que acaso indemnizar puede devolver la indemnidad, convertir a alguien en indemne al dolor? Y, por supuesto, la reparación –la restitutio in integrum es otra fantasía jurídica, otra más; restablecer lo desmembrado, lo desintegrado.
Cuando hablamos –¡hablamos!– del dolor de las víctimas qué expresamos, qué podemos expresar. ¿Es que podremos alguna vez expresar el inexpresable dolor que no habla? Hay aquí una barrera al afecto, a la capacidad de lo que nos toca, de sentir su dolor. Sólo se me ocurre –no puedo más que esforzarme en intelectualizar, porque no puedo alcanzar expresarlo, y sé que es tanto como no sentirlo– construir el dolor de las víctimas como affectio societatis; o sea, voluntad común de constituirnos socialmente como iguales en el duelo ajeno mediante compassio: una vivencia pasional capaz de superar la pena propia producida por el espectáculo del dolor del otro. El dolor de los otros no quiere, ni necesita de nuestra pena, ya tiene la suya; más aún, tiene el dolor, que es muy diferente a nuestra consternación. La ‘pasión’ requerida es compadecimiento, pero es tan, tan difícil, tanto. No ser impasibles ante el dolor inexpresable es el primer paso, el primer duelo.
No sé, honestamente, cuántos han de darse, cuánto más debo caminar. Sé que el camino es largo y serán muchos pasos. Y también que comenzar recorrerlo es ya atribularme, aunque tampoco eso basta; nunca bastará. Pero, al menos, no es una brújula irreflexiva; es un norte magnético, un norte al que ser atraídos, al que acercamos lo bastante para que nos toque, y nos afecte realmente.  
 
J.C.G.

23 jun. 2018

DEL GÉNERO VICTIMA Y LA VÍCTIMA DE GÉNERO

He leído el Auto de la AP de Pamplona acordando Libertad Provisional para los componentes de 'La Manada', a los que había juzgado y condenado.
Varias cuestiones me interesa destacar. A) Es una magistrada la que apoya al Ponente, que resulta ser el magistrado discrepante de la sentencia condenatoria, separándose así del criterio del ahora magistrado discrepante, con quien antes firmó la sentencia condenatoria. B) El Ponente del Auto -que fue discrepante de la sentencia- obvia todo lo posible la sentencia de la que discrepó. Es, por tanto, bastante 'coherente', no así la magistrada que con él ahora suscribe. Es igualmente coherente el magistrado ahora discrepante, precisamente porque su principal argumento es que la sentencia condenatoria -de la que él fue finalmente Ponente- no puede ser obviada. C) El asunto 'jurídico' sensu stricto es de suficiencia motivadora, razonabilidad y proporcionalidad a la hora de apreciar el mantenimiento o no de la actual situación personal de los 'condenados', en prisión provisional. Parece, pues, inevitable que no se pueda obviar el antecedente de suficiencia motivadora, razonabilidad y proporcionalidad establecida respecto de hechos y reproche penal en la sentencia. D) El actual ponente -antes discrepante- aporta argumentos de autoridad (sentencias del TC y alguna del TS y TEDH) para establecer que la sentencia condenatoria de la que él discrepó 'no legitima el automatismo de la prisión provisional'. Pero ello, con ser evidente, no constituye per se suficiencia motivadora, razonabilidad y proporcionalidad. Porque es, por el contrario, una retorsión del argumento legitimar el 'automatismo' de la no inclusión de la sentencia condenatoria en el razonamiento motivado, razonable y proporcional de la decisión que acuerde o deniegue la modificación de la situación personal de los condenados, porque -como viene a sostener el ahora magistrado discrepante del acuerdo adoptado por mayoría- el rechazo del mero automatismo no implica que automáticamente la sentencia condenatoria debe ser obviada.
PERO LES DIGO muy claramente que a mí, todo esto, tan 'jurídico' me parece una comedia en la que- como decía Ortega y Gasset- siempre hay una víctima. Y ES ESTO LO QUE ME PREOCUPA: la VÍCTIMA, EL GÉNERO 'VICTIMA'. Y, todavía más, no tanto que aquí la víctima sea de GÉNERO, como el que el auto -e incluso el voto discrepante- y las SSTC, SSTS y SSTEDH obvien en sus razonamientos criterios victimológicos. Sólo lateramente la VÍCTIMA -aquí una Víctima de GÉNERO- es integrada en el razonamiento, de modo que éste no me parece -es mi opinión- suficientemente motivado, razonable y proporcional. La motivación, razonabilidad y proporcionalidad está construida, en toda la extensión y amplitud de la decisión adoptada y de la discrepancia expuesta, FRONTALMENTE IGNORANDO A LA VÍCTIMA. Y, en ese sentido -que es el hegemónico en las SSTC, SSTS, SSTEDH y en este auto y voto discrepante- que la motivación, razonabilidad y proporcionalidad ofrecida es, por tanto, SÓLAMENTE ENDOPROCESAL.
O lo que es lo mismo, el MENSAJE A LA CIUDADANÍA ES QUE la VICTIMA, cualquier VÍCTIMA y, en concreto, la VICTIMA DE GÉNERO que ha sido VÍCTIMA en este PROCESO ya no forma parte del PROCESO. Está fuera de él, está en el afuera, esperando, esperando, esperando a que se le haga JUSTICIA, en otra instancia, en otro lugar. Y suerte tiene -MUCHA- de que en el 'afuera' no esté completamente SOLA; pero no porque esté en la calle y en la calle haya mucha gente, sino porque fuera está -asimismo esperando, esperando, esperando- LA JUSTICIA. LA JUSTICIA ESPERA FUERA DEL JUICIO, DE LA SENTENCIA, DE LA DOCTRINA TRIBUNALICIA, Y DE ESTE AUTO Y DE SU VOTO DISCREPANTE, Y ESTÁ HARTA DE ESPERAR, ESPERAR, ESPERAR.
Por más que la JUSTICIA sea una ESPERANZA, una espera contenida, NI EL JUICIO, NI LA SENTENCIA, NI LA DOCTRINA TRIBUNALICIA, NI ESTE AUTO Y SU VOTO DISCREPANTE, NI LA INSTANCIA PROCESAL SUPERIOR QUE ESTÁ POR RESOLVER, deberían desoír -NO LA ALARMA SOCIAL- sino el GRITO DE JUSTICIA DE LAS VÍCTIMAS que claman a la intemperie del PROCESO, desesperadamente, al lado de la JUSTICIA QUE ESPERA, ESPERA, ESPERA.

José Calvo González
 
 

22 jun. 2018

21 jun. 2018

Álbum Seminario de Doctorado "Perfiles iusfilosóficos en la obra José Saramago". Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga (España)

 
Álbum Seminario de Doctorado 17-18 # 55. Perfiles iusfilosóficos en la obra José Saramago, organizado por el Programa de Doctorado en Ciencias Jurídicas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga y la Cátedra Abierta de Derecho y Literatura-UMA.
Conferencias de la Dra. María Pina Fersini (Dra. por la Università degli Studi di Firenze y la Universidad de Málaga) con el título de 'El lado oscuro' de la historia. Saramago, Foucault e Historia Sincrónica, y del Dr. José Calvo González, Catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Málaga, con el título:El espectáculo de la ley en el 'Ensayo sobre la ceguera'.




 
 
 

20 jun. 2018

Progresando a la aceptación jurídico-racional de las emociones

 
Law, Reason, and Emotion
Mortimer N. S. Sellers (ed.),
Cambrige: Cambridge University Press, 2017, 244 pp.
This book examines the role and importance of reason and emotion in justice and the law. Eight lawyers and philosophers of law consider law's basis in the universal human need for society, our innate sense of justice, and many other powerful inclinations and emotions, including the desire for fairness and even for law itself. Human beings are deeply social creatures, inspired by social and other emotions, which can ennoble, support, or undermine the law. Law gains legitimacy and effectiveness when reason recognizes and embraces human emotions for the benefit of society as a whole. This volume explores the power and purposes of reason and emotion in the law.
1-Introduction
Mortimer N. S. Sellers
2- Law, Reason, and Emotion
Mortimer N. S. Sellers
3- Law’s Emotions
Robin West
4- The Constitutional Domestication of Emotions
András Sajó
5- Mind and Rights: Neuroscience, Philosophy, and the Foundations of Legal Justice
Matthias Mahlmann
6- Rights, Reason, and Emotion: Conflict and Balance of Rights
Daniel Mendonca
7- The Law of Honor
Kwame Anthony Appiah
8- Interactive Reason in Law
Ko Hasegawa
9-  The Wrath of Reason and The Grace of Sentiment: Vindicating Emotion in Law
Patricia Mindus
 
Mortimer N. S. Sellers, University of Maryland, Baltimore

19 jun. 2018

¡Bienvenidos a la ópera, juristas, el mayor espectáculo del mundo!

 
 

Filippo Annunziata • Giorgio Fabio Colombo (Eds.)
Law and Opera
Cham Switzerland: Springer International Publishing AG 2018, 416 pp.
ISBN 978-3-319-68648-6
ISBN 978-3-319-68649-3 (eBook)

This book explores the various connections between Law and Opera, providing a comprehensive, multinational, and multidisciplinary (with approaches from jurists, philosophers, musicologist, historians) resource on the subject. Further, it makes a valuable contribution to studies on law and the humanities. While, for example, the relationship between law and literature has been extensively researched, the relationship between Law and Opera remains largely overlooked. The book approaches the topic from three perspectives in three main sections: Law in Opera, Law on Opera, and Law around Opera.

 

Law in the Opera, Law on the Opera, Law Around the Opera:
A Multidisciplinary Approach
Filippo Annunziata and Giorgio Fabio Colombo

Part I Law in Opera

Scalia/Ginsburg: The Rhythm of the US Federal Supreme Court
Francesca Benatti

Exile and Identity: Findings of Fact and Opinions of Law,
in Bellini’s La Straniera
Louis Bertone

Fiat iustitia et pereat mundus. The Tragic Conflicts of the Judge
in I Due Foscari
Angelo Pio Buffo
 
“That May Be Japanese Law . . . but Not in My Country!” Marriage,
Divorce, and Private International Law in Giacomo Puccini’s Madama
Butterfly
Giorgio Fabio Colombo, Masabumi Suzuki, and Dai Yokomizo

Crime, Prosecution, and Justice in Giuseppe Verdi’s Otello
Alessandro Accinni and Paolo di Felice

The Marriage of Figaro and the Sunset of Ancien Régime Legacy
on Modern Legal Culture
Elena Falletti

Legal Issues in Italian Opera
Silvia Ferreri

Part III Law Around Opera

Law, Opera, and the Baroque Mentality Contradictions, Paradoxes,
and Dialogues
Marcilio Toscano Franca Filho and Mariana Lima Maia

Beethoven’s Ninth and the Quest for a European Identity:
A Law and Music Perspective
Giorgio Resta

The Current International and Musical Society
Gustavo Troccoli Carvalho de Negreiros

Nemorino’s Plagiarism: Copyright and Circulation
of Texts in the Golden Age of Italian Opera
Filippo Annunziata

 
Filippo Annunziata, Angelo Sraffa Department of Legal Studies, Bocconi Universtiy Milan, Italy
Giorgio Fabio Colombo, Graduate School of Law. Nagoya University, Nagoya, Japan
 
 
XXX-XXX
 
 
George Herbert Baker (1878-1943). Night at the Opera (ca. 1910)
Richmond Art Museum. IN. EEUU

Los 'curiosos impertinentes' en viaje por la Andalucía del s. XIX

 

Nikol Dziub
Voyages en Andalousie au XIXe siècle. La fabrique de la modernité romantique 
Genève : Droz (coll. Histoire des Idées et Critique Littéraire), 2018, 480 pp.
ISBN: 9782600058636

 
Le voyage en Andalousie au XIXe siècle apparaît comme une réponse à la double révolution mimétique et médiatique à laquelle la littérature est alors confrontée. C’est avec les dispositifs de la modernité (lithographie, photographie, littérature journalistique) que dialoguent les écrivains-voyageurs dont les textes sont étudiés: Laborde, Chateaubriand, Taylor, Irving, Gautier, Dumas père, Botkine, Andersen, De Amicis, Maugham, etc.
C’est pourquoi ces objets littéraires aux statuts génériques et éditoriaux divers (voyages pittoresques, contes, feuilletons, lettres…) doivent être replacés dans l’environnement des productions culturelles liées à l’Andalousie à l’époque : le Handbook espagnol de Richard Ford, les photographies de Charles Clifford et de Jean Laurent, les études qu’Owen Jones publie sur l’Alhambra, l’Exposition universelle de Londres en 1851, ou encore les illustrations que Doré donne pour L’Espagne de Davillier.
Au terme de ce parcours, on comprend comment, de la rencontre d’un genre problématique –le récit de voyage– et d’un espace auquel se superposent des loci parfois contradictoires –l’Andalousie–, naissent des pratiques révélatrices de ce que la modernité romantique fait à la littérature.


Introduction

CHAPITRE PREMIER. LES IMAGINAIRES DE L’ANDALOUSIE, D’HOMÈRE À SWINBURNE
Locus amoenus ou locus terribilis ?
Le voyage entre Grand Tour et quête de l’irrégulier
Swinburne en Andalousie : un voyage d’antiquaire et d’écrivain
Fictions et préjugés

CHAPITRE II. VOYAGES PITTORESQUES ET ROMANTIQUES EN ANDALOUSIE
De l’Itinéraire d’Alexandre de Laborde à celui de Chateaubriand
Chercher des images : de l’Itinéraire de Paris à Jérusalem au Dernier Abencérage
Les images et leurs légendes : le Voyage pittoresque en Espagne du baron Taylor

CHAPITRE III. WASHINGTON IRVING : UN AMÉRICAIN EN ANDALOUSIE
Une quête américaine
Hybridité d’un livre et d’un monument : The Alhambra
Le voyage d’un conteur
L’arabesque et le jardin entre Andalousie et Amérique
Voyage autour de l’Alhambra : du (sportive) Gothic au Moorish Revival

CHAPITRE IV. LE VOYAGE EN ANDALOUSIE À L’ÉPREUVE DE LA PRESSE
Hispanisme et orientalisme
Un feuilletoniste en Andalousie : Théophile Gautier
Entre peinture et daguerréotype
Un voyage en poèmes
Arabesques, grotesques et Goya
Quand le voyage devient scène

CHAPITRE V. VOYAGE AUTOUR DE MA GLOIRE, PAR ALEXANDRE DUMAS
Dumas et ses lectrices
Un voyage d’impressions à plusieurs
Don Alejandro, ou Le Gentilhomme d’Andalousie

CHAPITRE VI. EXPOSER L’ANDALOUSIE
Guides de voyage et publicité
L’Exposition universelle : voyage, industrie, illustration
La littérature et le voyage à l’épreuve de la photographie
Des voyages photographiques

CHAPITRE VII. DES REGARDS PÉRIPHÉRIQUES SUR L’ANDALOUSIE
Botkine et la couleur locale
Andersen et la modernité viatique
Dispositifs optiques et émotions visuelles
Dansk og spansk

CHAPITRE VIII. CHASSEURS DE MIRAGES
Deux envoyés du Tour du monde en Andalousie
L’Andalousie blanche d’Edmondo De Amicis
« No, I did not want to write a book of travel »

CONCLUSION
BIBLIOGRAPHIE SÉLECTIVE
INDEX
TABLE DES ILLUSTRATIONS

XXXVVVXXX


 
Richard Ford (1796-1858)
 
 
Antequera (Málaga). Peña de los Enamorados
Richard Ford, Un manual para viajeros en España (1844)

16 jun. 2018

Carpentier, que equivocó la ventana, me abrió otra desde donde Kafka vio la Ventana triangular de la Pirámide de la Ley (acaso de la Justicia)


¡Y tú te pones a mirar por la ventana!
Franz Kafka, El Proceso

 

Un fragmento 'De lo real maravilloso americano', de Alejo Carpentier (1914-1982), incluido en Tientos y Diferencias (Montevideo: Arca Editorial, 1967) y que pretende ofrecer argumento donde secundar “la más estupenda sensación de una atmósfera praguense vivida en sus misterios y posibilidades”, dice del siguiente modo:

Cuando en su Diario dice (en 1911) que se encuentra conmovido por una visión de escaleras situadas a la derecha del puente Cech, recibe "por una pequeña ventana triangular" (sólo en aquella ciudad asimétrica, donde se conjugan todas las ocurrencias de una arquitectura fantástica, puede haber una ventana triangular) toda la gracia y la vigencia barroca de las escalinatas que ascienden hacia la ilustre ventana de la Defenestración… (p. 111).

 
Alejo Carpentier, Tientos y diferencias, Montevideo: Ed. Arca, 1967
 

La referencia conduce al día 28 de octubre de 1911, en cuyo Diario Kafka escribió:

La visión de una escalera me impresiona hoy muchísimo. Ya muy de mañana, y varias veces desde entonces, me alegró ver desde mi ventana el fragmento triangular de la baranda de piedra de la escalera que, a la derecha del Puente Checo, baja hasta el nivel del muelle. Muy empinada, como si sólo ofreciera una rápida indicación. Y ahora, al otro lado del río, veo sobre el talud una escalerilla que conduce al agua. Siempre ha estado allí, pero sólo en otoño e invierno, con la retirada de la escuela de natación que la oculta, queda al descubierto, y allí se une al juego de las perspectivas, en la verde hierba oscura bajo los árboles pardos.

 

No se requiere preciso mapa de Praga y bien magnetizada brújula para orientarse con mejor norte que lo hizo Alejo. El Čechův most y la escalerilla que a su al lado derecho, próxima a la antigua Escuela Civil de Natación, desciende hasta las aguas del Moldava, donde Kafka y su amigo Max Brod practicaban el remo y la natación, no se encuentra mínimamente próxima a la Torre de la Defenestración, adosada a las edificaciones del Castillo, desde cuya ventana más alta arrojaron a los emisarios del Emperador un 23 de mayo de 1618, ni es visible desde ventana triangular ni de cualquiera otra geometría.
 
 
Čechův most
 
 
Torre de la Defenestración
 
 
Václav Brožik (1851-1901). Defenestrace pražská, 1618 (1889)
 
Pero es cierto, sin embargo, que Kafka sentía una peculiar atracción por las ventanas, y que a través de muchas de ellas es posible percibir –como sostuvo Carpentier– la “atmósfera praguense vivida en sus misterios y posibilidades.” Así, por ejemplo, creo que una vez la mirada kafkiana sugirió la visión desde una lucerna triangular que no tenía forma de ventana.

Para desarrollar la figuración de una ‘ventana triangular’ es necesario probar su hipotética localizacón. Arquitectonicamente una ventana de tales características puede muy bien ser parte de las luces y vanos de un desván o una buhardilla. En la visita que K. y su tío hacen al domicilio-bufete del abogado Herr Dr. Huld el primero expresa a éste una duda. Le pregunta, en concreto: “¿Pero usted trabaja en el Palacio de Justicia o en el Tribunal de las buhardillas?”. En la aventura procesal de Josef, este capítulo contiene, además, referencia a una mirilla a la puerta del inmueble desde la que un ojo observa a la llegada de la visita.

Tenemos, pues, una ventana triangular apropiada a la disposición espacial de un edificio judicial abuhadillado y un ojo que inquisitorialmente, observa, a través de la rejilla, a quienes esperan del otro lado de la puerta. Siempre hay una espera ante la Ley, o sus representantes. Previamente, no obstante, existe en ese mismo capítulo una observación por parte de K., todavía hallándose en su oficina al momento de la llegada del preocupado tío, relacionada con una ventana –las ventanas abundan en toda la novela– y su situación procesal. A preguntas del tío, muy intranquilo, sobre lo que había llegado a sus oídos, sucede lo siguiente:


K no respondió: sabía lo que vendría a continuación, pero, repentinamente relajado al dejar el fatigoso trabajo, se apoderó de él una agradable lasitud, por lo que se limitó a mirar por la ventana hacia la calle de enfrente, de la que desde su sitio sólo se podía ver una pequeña esquina, la pared desnuda de una casa entre dos escaparates de tiendas.

––¡Y te dedicas a mirar por la ventana! ––exclamó el tío alzando los brazos––. ¡Por amor al Cielo, Josef ¡Respóndeme! ¿Es verdad? ¿Puede ser verdad?


La “pequeña esquina” se compadece con una ‘sección triangular’, y si aplicamos al fragmento una sinécdoque, entonces el entendimiento simultáneo –que eso significa aquel recurso literario– hace que la ventana se triangule. ¿Podría ser esta ventana triangular la equivocada ventana de Carpertier abierta a “las escalinatas que ascienden hacia la ilustre ventana de la Defenestración”?  Bien, podría ser; o, bien podría ser.
Pero, pienso, no es lo importante averiguar la ventana triangular desde la que K. observa. Lo que interesa es quién observa a K. –y qué ventana observó Kafka– desde una ventana cuya geometría ha de ser triangular.
La respuesta a ambos dilemas –de los que Alejo Carpentier es el principal responsable– se encuentra más avanzada la situación narrada en este capítulo. Está en el siguiente pasaje:
 

K avanzó lentamente por la calle, como si tuviera tiempo o como si el juez de instrucción le estuviera viendo desde una ventana y supiera que K iba a comparecer.

La situación, pues, se desarrolla como si un juez de instrucción le observara desde una ventana. Si esa ventana fuera triangular y K. se moviera lentamente por una calle escalonada camino de su defenestración, esa ventana sería equivalente a un Delta luminoso.
Existe en Praga un ojo inscrito en un triángulo, un ojo panóptico que todo lo ve, el ojo del Juez de Instrucción subido a una pilastra barroca. El ojo interior de un triangulo, rodeado de rayos de luz, empinado a lo más alto de la Columna de la Peste con la estatua de la Santísima Trinidad –del Dios trino, de las tres personas en una sola, el Triángulo– frente a la Iglesia de San Nicolás.
 
Boží oko v Praze. Trojice na Malostranském náměstí v Praze
 
 
Aquel es el Ojo de la Ley que todo lo ve. La omnisciente ventana triangular, o también la Pirámide de la Ley –anhelemos de la Justicia– ante la que hemos de Comparecer.
J.C.C.