Wednesday, April 29, 2015

Bolinho de côco y libros en Lisboa




La noche de vuelo desde Recife amaneció en Lisboa. El intervalo de conexión con Málaga me obsequiaba con unas horas preciosas de paseo en la ciudad, suficientes para un desayuno y la visita a alguna librería de las que conozco. Ya había renunciado ir hasta Ler Devegar, que recomiendo a todos, en Rua Rodrigues Faria 103, pues corría el riesgo de demorarme más de lo necesario, aunque menos de lo querido. Deliberé entonces si ir hasta Largo do Chiado y tomar un café en A Brasileira , junto a Fernando Pessoa. En la zona se encuentra la Livraria Bertrand y los alfarrabistas de Largo da Trindade están cercanos. Pero flaqueé; en ese momento la algarabía turística no me cautivaba. También podía dirigirme al Rossio, donde se encuentra uno de los dos locales de Livraria Leya en la ciudad. Sin embargo, la Praça Dom Pedro está siempre concurrida y, después de pasar la noche en un avión, me apetecía encontrar otro espacio menos acuciado de transeúntes. Estaban, alternativamente, las avenidas de Marquês de Pombal y Liberdade, que se recorren con tranquilidad, tienen apeaderos de bancos junto a zonas ajardinadas, estatuas conmemorativas que devuelven indiferencia al provisorio desasosiego, fresca sombra riente de arboleda, y también pequeñas confiterías, modestas, de accidentales parroquianos. La pastelería lisboeta es complaciente. Mi paladar declara una dulce querencia al bolinho de côco, y en Portugal hacen un café fascinante, con añadido no menos tentador de hallarse próximo otro establecimiento del grupo editorial Leya, la Livraria Leya Buchholtz, en Rua Duque de Palmela 4, mi preferido, y allí fui, recalando dos horas entre libros fascinantes.
Este año –en realidad, cualquier año– se conmemoran fechas de atmósfera pessoana; Lisboa nunca desaíra la memoria de Pessoa. Es ésta una enseñanza de la que no toman ni ejemplo, ni aun conocimiento, la mayoría de nuestras ciudades, siempre dispuestas a la verbena de lo insignificante y el gusto por solemnizar lo municipal; entre nosotros toda oportunidad cultural se transforma en irredento testimonio hortera, aspaventado de vacua galanura provinciana. 
Fernando Pessoa es una instigación permanente en mi biblioteca. Trasegué esta vez a sus estanterías las tres obras que aquí protocolizo a modo de póliza notarial.

 
Jerónimo Pizarro (org.)
Fernando Pessoa - O Guardador de Papéis
Texto Editores, Alfragide, 2009, 360 pp. 
ISBN: 9789724739731

Reúne los textos del ciclo de conferencias que en 2008, com motivo del 120 aniversario del nacimiento de Pessoa, organizo la Casa Fernando Pessoa bajo rótulo de ‘O guardador de Papeis’. Es una edición que, junto a la reproducción gráfica de algunos originales, e inéditos, y cuidada exégesis casi paleo-caligráfica de Pessoa se ocupa de temas que son de especial interés para mí. Así, entre muchos de sobrado mérito, el trabajo del historiador José Barreto (“Pessoa e Fátima: a propósito dos escritos pessoanos sobre Catolicismo e Política”) al indagar en la actitud antitradicionalista del escritor, y dos más específicamente dedicados al expólio de papeles y  de la biblioteca. Todo lo relacionado con la biblioteca de Pessoa me resulta personalmente valioso. Y en este punto debo precisar algo que me parece significativo; la palabra portuguesa expólio puede inducir a error, porque se trata de un ‘falso amigo’. Contra lo que sugiere en el idioma español ‘expólio’ equivale en la lengua lusa a la masa hereditaria que el difunto deja a sus causahabientes; en definitiva, la herencia, que en el caso de don Fernando fueron papeles y libros. Me parece significativo porque esa naturaleza jurídica en la que el término se reconduce implica una condición de civilidad –civismo de raigambre romana; el testamento como acto jurídico supremo en la vida del cives– de la que el vocablo expolio absolutamente carece entre nosotros, más pegado –inherente a un espíritu de saco que nos define norteafricanos– a la apropiación de lo que pertenece a otro, con maneras violentas, confiscatorias y, normalmente, tan depredadoras como destructivas. ¡Qué razón tenía Wittgenstein! Los límites de nuestro lenguaje son los de nuestro mundo.

 

Rita Patrício
Episódios. Da teorização estética em Fernando Pessoa
Edição do Centro de Estudos Humanísticos da Universidade do Minho
Ediçoes Húmus, Vila Nova de Famalicão. Braga, 2012, 448 pp.
ISBN: 9789898549563

Se trata del estudio del ideario estético de Fernando Pessoa a partir de sus textos ensayísticos. El origen de esta monografia está en un trabajo de tesis doctoral que, además del rigor y orden expositivo y originalidad académica propias del género –cada vez más raro en nosotras Universidades– expresa sus postulados con finura idiomática. Leer sobre temáticas acerca del pensamiento y lenguaje poético pessoano, su musicalidad, el hábito del fragmento y otras relativas a la metaliteratura de la traducción me enriquece.

Y, por último, el eco del llanto griego de Orfeo en la Lisboa-Eurídice: la revista Orpheu, la epifanía modernista en Portugal, su efímero pasaje, su modernidad en trastiempo. «Você tem mil razões: o Orfeu não acabou. De qualquer maneira, em qualquer tempo há-de continuar.», escribirá Mário de Sá-Carneiro a Fernando Pessoa.
 
Mário de Sá-Carneiro (1890-1916)
 
¡Qué verdad! Este año se celebrará –abundaban los eventos ya para la misma semana en que llegué, y otros muchos más están programados en los próximos meses (Museu da Eletricidade, Casa Fernando Pessoa, Biblioteca Nacional)– de la que en apenas dos números –quedó el tercero en pruebas– fue el logro del gran empeño de un pequeño grupo de poetas y escritores, y unió mano con mano a Fernando Pessôa –así escrito por entonces– y Mario de Sá-Carneiro: Orpheu, impresa con exquisito diseño por la Typografia do Comércio, y primorosa dedicación de Antonio Ferro como su editor centinela. Pessoa y Sá-Carneiro cuidaron del nº 2, mientras directores del 1º fueron Luiz de Montalvôr y Ronald de Carvalho.
En 1983 la portuense Edições Nova Renascença recupero, a cuidado de José Augusto Seabra, su colección completa –los trés números en 2 v. Este año, a cien del 24 de abril de 1915, Edições Tinta da China, y a cargo de Steffen Dix (Universität Tübingen), lanzó el bellísimo 1915 – O Ano do Orpheu, al que sucumbí sin presentar la menor resistencia. Y aquí está, conmigo, y yo deleitado:

 


Steffen Dix (org.)
1915 – O Ano do Orpheu, Tinta da China, Lisboa, 2015, 464 pp
ISBN: 9789896712518

Orpheu, la «geração Orpheu», es un Zeitgeist reconstruido entre más de veinte investigadores admirablemente coordinados por Dix para exhumar el derredor de antecedentes –impagables las resonancias parisinas de vorticistas, cubistas, futuristas y órficos– y la transtemporalidad hacia otros territorios que no es difícil descubrir en la agitación intelectual y creatividad artística del presente Portugal. 
1915– O Ano do Orpheu es un libro por todos los conceptos excelente. Y está conmigo, y yo deleitado. 

Qué más puede pedirse a una elegante mañana de aire azul en Lisboa.

J.C.G.

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