Sunday, December 15, 2013

Juzgando el pasado. Dos novelas jurídicas sobre la postguerra y transición democrática en Alemania




Friedrich Christian Delius
Mi año de asesino
Trad. de Lidia Álvarez Grifoll
Sajalín Editores, Barcelona, 2013, 330 pp.
ISBN: 9788494062759

Berlín, 6 de diciembre de 1968. Un joven estudiante de filosofía escucha, en la emisora de radio del sector americano, la noticia de la absolución de un ex juez nazi responsable de 230 condenas a muerte. Atónito ante este hecho, el joven decide investigar al juez con el propósito de asesinarlo y de escribir un libro que justifique su acción. Las investigaciones del joven se centran en la organización secreta "Europäische Union" (Unión Europea), un grupo de civiles que ayudó durante el nazismo a esconder, alimentar y proporcionar documentación falsa a judíos y a otros perseguidos por el Tercer Reich. Los principales integrantes de este grupo fueron sentenciados a muerte en 1944 por el juez absuelto, y la viuda de uno de ellos, Anneliese Groscurth, sufrió durante más de treinta años el acoso de las autoridades de la RFA tras ser acusada injustamente de comunista. Basada, pues, en la historia real de la familia Groscurth (el caso de Georg Groscurth, doctor alemán y entre los fundadores de Europäische Union, que fue delatado y al que ejecutaron en el 44), Mi año de asesino (Rowohlt, Berlin, 2005) es una vibrante y emotiva novela que abarca treinta años de historia alemana y nos descubre la poco conocida labor de los resistentes alemanes contra el nazismo, quienes no obtuvieron ningún tipo de reconocimiento en una República Federal de Alemania que rehabilitó a la mayoría de altos cargos de la Alemania nacionalsocialista.


Friedrich Christian Delius
(Roma, 1943), considerado uno de los mejores escritores alemanes vivos, se doctoró en literatura alemana en la universidad de Berlín y posteriormente trabajó como editor. Es autor de catorce novelas, varias obras teatrales, ensayos y libros de poesía. Participó en las últimas reuniones del «Grupo 47», colectivo de intelectuales (frecuentado por autores como Günter Grass, Paul Celan o Hans Magnus Enzensberger) que perseguían revitalizar la literatura alemana de posguerra. Sus obras han sido traducidas a diecisiete lenguas y ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, entre los que destaca el Premio Georg Büchner (2011), máximo galardón de las letras alemanas que cuenta entre sus ganadores con Thomas Bernhard, Günter Grass y Elfride Jelinek. Es además miembro del PEN y de la Academia Alemana de Lengua y Literatura.



Ferdinand von Schirach
El caso Collini
Trad. de María José Díez Pérez
Salamandra. Barcelona, 2013, 160 pp.
ISBN: 9788498385526


Primera novela de Ferdinand von Schirach —conocido de nuestro público por sus extraordinarios volúmenes de relatos Crímenes y Culpa—, El caso Collini combina una historia criminal de una concisión y una desnudez sobrecogedoras con la revelación de grandes deficiencias en el funcionamiento de la justicia en Alemania. Su publicación suscitó un encendido debate y el libro, como sus dos anteriores, ocupó los primeros puestos en las listas de ventas en su país.
Empleado diligente, de una discreción modélica, Fabrizio Collini, italiano que había llegado a Alemania en los años 60 y que trabajó como operario durante treinta y cuatro años en la Mercedes-Benz. Pero un día, ya jubilado, acude al legendario Hotel Adlon de Berlín, a dos pasos de la puerta de Brandenburgo, y asesina a sangre fría a Hans Meyer, un hombre anciano, sin motivo aparente, y se hace arrestar sin resistencia. La defensa de Collini recae de oficio en el joven e inexperto abogado Caspar Leinen, y lo que al principio parece una oportunidad para su incipiente carrera se convierte en un acuciante dilema profesional, ya que la víctima, un conocido y respetado empresario, es el abuelo de su primer amor, quien a su vez reaparece después de tantos años para pedirle que renuncie al caso.
Así pues, Leinen no sólo se ve obligado a defender a un hombre que renuncia a defenderse y se niega a revelar el motivo del crimen, sino también debe resolver el conflicto de intereses. Su reputación y su carrera están en juego, más aún cuando el hallazgo de una pista apunta a un inquietante capítulo de la historia de la Justicia alemana.



Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964), abogado penalista alemán.


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En la novela de Delius comienza así: “Fue el día de San Nicolás, al anochecer, cuando recibí el encargo de convertirme en asesino. Casi al instante, aunque con cierta ligereza atolondrada, estuve conforme. Una voz masculina y firme procedente del aire, del éter infinito, me azuzó; no fue un demonio, no fue un dios, sino un locutor que leía el parte y que, a través de una especie de segunda pista de audio, me exhortaba, susurrándome al oído, a asesinar al asesino R. Una voz de la RIAS, la emisora de radio del sector americano, y encima el día de San Nicolás: comprendo que, ahora que confieso un atentado que prescribió hace mucho tiempo, habrá quien me tome por loco o tome por loco a quien yo era entonces”. Algunas páginas más y leeremos: “Las cosas no van a cambiar, me decía, no se los puede encerrar a todos. Son demasiados, están apoltronados en todas partes, en administraciones públicas y juzgados, en grandes grupos empresariales y universidades, no es ningún secreto. Una verdad banal, una obscenidad cotidiana, un tópico molesto, olvídalo. No es lo tuyo, mantente al margen. Ellos participan del poder o todavía viven de su antiguo poder, dormitan esperando la muerte en butacas de director, en sofás y sillones, en camas de geriátricos, o hacen buenos negocios…” (p. 14). Creo que ambos párrafos son expresivos de la compleja y oscura situación de la justicia alemana de postguerra y en los años de transición a la Democracia.
En esa atmósfera jurídica insiste la novela de von Schirach; esto es, el tiempo en que se dictaron en Alemania leyes que permitieron la elusión de responsabilidades de los nazis de segundo rango; así, en particular, la reforma del código penal, elaborada por el juez y exnazi Eduard Dreher (1907-1996), por la que operó la prescripción para los crímenes de complicidad por asesinato. Esto es, la Einführungsgesetz zum Gesetz über Ordnungswidrigkeiten (EGOWiG) 1968, por la que se introdujo la prescripción de 15 años. Dreher había ocupado durante los años de poder nazi el cargo primer fiscal en el tribunal especial de Innsbruc,
Con la publicación de El caso Collini, el Ministerio de Justicia de la República Federal de Alemania creó comisión para la investigación del pasado nacionalsocialista de los miembros del ministerio y el Bundestag introdujo la Abänderung des § 50 StPO, que anuló aquella prescripción.

J.C.G.

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