Thursday, November 14, 2013

Porto Alegre. De Libros y despedida

La clausura del IIº Coloquio Internacional de Direito e Literatura nos convocó a la última noche en Passo Fundo para a la mañana siguiente viajar a Porto Alegre. Los ponentes internacionales –era el caso de Carlos María Carcova y Alicia Ruiz (ambos de la Universidad de Buenos Aires), y el mío propio– tendríamos en esa ciudad una parada de 24 h. antes de emprender los vuelos de regreso. A Porto Alegre llegamos para la hora del almuerzo, al que acudió Lenio Luiz Streck, Mestre e Doutor em Direito pela Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC) y Professor titular do Programa de Pós-Graduação em Direito (Mestrado e Doutorado) da Universidade do Vale do Rio dos Sinos (Unisinos). Lenio, a quien debo gratitud por su postfacio a mi libro Direito curvo, es asimismo miembro del Instituto de Estudos Avançados da Universidade de Sao Paulo, catedrático da Academia Brasileira de Direito Constitucional (ABDConst), Presidente de Honra do Instituto de Hermenêutica Jurídica IHJ (RS-MG), y Procurador de Justiça do Estado do Rio Grande do Sul. Pero a más de la mención de toda esta labor académica y profesional no quiero dejar sin referir su contribución importantísima como director del Programa de TV ‘Direito e Literatura’, del que van realizadas munerosísimas emisiones, ahora también radiofónicas, y cuya difusión patrocinada por Unisinos representa un extraordinario vehículo de expansión y una referencia de estímulo en el desarrollo y crecimiento de los estudios de ‘Direito e Literatura’ en Brasil. Con Lenio Streck –a quien conocí años atrás (2010) en el Simpósio Direito & Literatura celebrado en Florianópolis bajo organización de Luis Cancellier de Olivo en el Centro de Ciencias Jurídicas de la UFSC– converse sobre su próximo viaje a la Faculdade de Direito da Universidade de Coimbra y a la Faculdade de Direito da Universidade de Lisboa, explorando la oportunidad de una visita a la Universidad de Málaga. Algunos aspectos de este proyecto los concretamos a la noche, en la cena. Creo que hacerlo realidad va a ser posible. Al despedirnos me obsequió con la entrega y dedicatoria de su libro Hermenéutica y Decisión judicial, que ha sido publicado con fecha de este mismo año por Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá en coedición con el Grupo Editorial Ibáñez (Colec. Internacional, núm. 43, Bogotá, 2013, 184 pp. ISBN: 9789587165890). Me han bastado unas pocas calas en su contenido para apreciar su valía intelectual y rigor científico al plantear con excelente precisión problemas inherentes a la Teoría de la Decisión Judicial y los límites a la actividad jurisdiccional del constitucionalismo de la segunda post-guerra, así como aquellos otros de carácter más ideológico relativos al llamado ‘neoconstitucionalismo’ y la proliferación indiscriminada de principios para con la concretización de los derechos fundamentales en la Constitución. En esas calas he profundizado estos últimos días aprendiendo con no poco provecho crítico. Tengo la impresión de que el modo en que se comprende y practica el ‘neoconstitucionalismo’ en varios países de Iberoamérica es muy distinto a la manera en que se teoriza y realiza en Europa. Allí la divulgación principalista, no exenta a veces de una frívola trivialización, asume riesgos y consecuencias diametralmente diferentes a las que se suscitan de este lado del Atlantico. Allí las tendencias neoconstitucionalistas, y se pueden traer varios ejemplos, están muy cerca de generar reacciones capaces de resucitar el positivismo más feroz. Creo que en Streck hay una plena conciencia de este efecto ‘no deseado’ y quizá en ciarto grado inevitable, además de una sensible posición provocadoramente crítica frente a algunas de las ambigüedades del neoconsticionalismo respecto de garantías. Su lectura es necesaria, y será instructiva para muchos de quienes entre nosotros y en punto a tales cuestiones mantienen postulados afines a esa nueva hermenéutica.






Me felicito por tanto del obsequio este libro, al que como puede deducirse ya ha dado en mi biblioteca algo más que cortés hospitalidad, y lo hago de modo particular por cuanto además esta nueva obra amplía en lengua hispana la incorporación del más activo pensamiento iusfilosófico brasileño, como así sucede con el Lenio Luiz Streck. Con anterioridad a ésta el Prof. Streck se ha acercado a los lectores hispanos en dos obras, cuya referencia dejo aquí: Hermenéutica jurídica. Estudios de Teoría del Derecho (Ara Editores, Lima, 2009, 85 pp. ISBN: 9789972238475) y Verdad y consenso. Constitución hermenétuica y teorías discursivas de la posibilidad a la necesidad de respuestas correctas en Derecho (Editorial B de f, Montevideo, 2012, 408 pp. ISBN: 9789974676824) .




Por lo demás, entre el mediodía y la noche de aquel 3 de noviembre, que aquí rememoro en estos apuntes, hubo horas para paseos. Uno de ellos me llevó a los jardines e instalaciones de la estación hidráulica o Casa da Água (1927), de arquitectura con remenbranzas versallescas, a su estanque y su centro cultural, frente a mi hotel (Hotel Laghetto Viverone Mohínos, Rua Doctor Vale), y al parque Mohínos de Vento. A final de la tarde Henriete Karam, André Karam Trindade, Carolina Zago Cervo, Fausto Morais, Janaina Bridi, Alicia Ruiz y Carlos Mª Carcova, junto con quien esto escribe, formamos ‘alegre compaña’ de feligreses amantes de libros y librerías yendo a visitar la 59ª Féria do Livro de Porto Alegre. Con patrocinio del Ministério da Cultura, Secretaria de Estado da Cultura y Câmara Rio-Grandense do Livro se presentó con el rótulo de ‘Ler é Poder’. Instalada en la Praça da Alfândega es uno de los más importantes eventos culturales en la ciudad, que este año –repaso noticias– ha llegado a vender casi 250.000 en los diez días en que se programaron sus muy variadas actividades. El grupo contribuyó a esas adquisiciones en la cuota de interés y monetaria que cada cual decidió. Todos compramos algo, todos hallamos motivos para hacerlo y creo que todos también lo hubiéramos hecho incluso sin un motivo racionalmente extenuantes. En el amor por los libros hay –como en todo amor– razones que la razón no entiende.
Doy cuenta ahora de las seducciones a que sucumbí. Y son estas dos:
Mauro Rosso, Euclides da Cunha e a Política; artigos, cartas, textos e discursos, vol. 170 de las Edições Senado Federal (Brasília, 2012, 366 pp. ISBN: 9788570184146). Se trata del completo testimonio de la escritura dispersa –desde el primer artículo fechado a 13 de marzo de 1888 a la carta de 10 de abril de 1908– de indudable dificultad en localizar si no fuera a través de una edición crítica como la que aquí la reúne. Un valiosísimo material, a mi jucio, que evidencia el interés de Euclides da Cunha por los asuntos públicos de su tiempo y en el transparentan preocupaciones que van más allá de la coyuntura política de su época. Euclides da Cunha (1866-1909), en efecto, es en muchos aspectos sorprendentemente contemporáneo. La obra, editada por Senado Federal –cuyo fondo de publicaciones es de enorme atractivo– lo ha sido con calidad y a precio absolutamente imbatible (y no se trata sólo de una justificación plausible de mi compra). Extraordinaria iniciativa de divulgación y a coste nada frecuente en el mercado editorial brasileño, donde los libros raramente son económicos. Rosso, si no estoy equivocado, prepara una edición de las Crônicas de Machado de Assis, que el próximo año (D.m.) si ya estuviera disponible no perderé ocasión de adquirir.




La otra compra, luego de divagar sin rumbo fijo por las numerosas casetas del certamen, entreverándome con otros lectores, a veces superando barreras de curiosos interpuestas a mi afán, y tocando, palmando y ojeando u hojeando ejemplares, ha hice en el expositor de la ‘Livraria Calle Corrientes’. El establecimiento está radicado em la Rua Uruguai, en pleno centro de Porto Alegre, y su propietaro es Miguel Gómez, argentino de La Plata, que lleva en la ciudad desde 1976, toda una vida, al menos desde que el golpe militar de Jorge Rafael Videla interrumpiera la que hasta entonces llevaba vivida.
Su librería –que no perderé oportunidad de visitar en el prçoximo viaje a Porto Alegre– es la única en toda la ciudad que ofrece libros en lengua española, y está bien proveída de literatura argentina y uruguaya según pude comprobar por la selección de obras que había traído a la Feria. Tuve con él una agradable conversación inquiriéndole por títulos del ultraísta Oliverio Girondo (1891-1967) –busco desde hace años un ejemplar del primer tiraje de los Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922), y que mi economía se pueda permitir; no me ha sonreído (aún) la fortina– y de Alfonsina Storni (1892-1938). De ambos fue contemporáneo Borges, y así la plática termino por desembocar en él. Mi biblioteca custodia algo más de dos centenares de libros sobre Borges; esta cantidad es, lo sé, escuálida y hasta ridícula en relación con los inconmensurables límites del universo de la crítica borgeana. No obstante, persevero en su abasto y no dejo de dilatar su perímetro con nuevos y viejos títulos. El que aquel día hallé resultó Borges por el siglo de los siglos, compendiado por Néstor Montenegro (Ediciones Simurg [¡que borgeano, ¿no?], col. Testimonios, Buenos Aires, 1999, 119 pp. ISBN: 9879243226). Su interior nos comparte testimonios de Adolfo Bioy Casares, María Esther Vázquez o Alicia Reyes, que en todo o en parte ya conocía. Pero también otros que me eran menos familiares, a cargo de Nelly Bochi, Luis Thonis, Andrés Rascovsky, Guillermo Alsina o el propio Montenegro. Y fue el suyo el que más me atrajo, pues aportaba la memoria de un día particular en la vida de Borges; el lunes, 22 de julio de 1985. En esa fecha Montenegro le acompañaba para asistir a una de las sesiones del juicio de Strassera, dentro de los procesos judiciales abiertos a las Juntas militares (1976-1983) ante tribunales civiles argentinos. De ese día nos ha quedado crónica que con somero título de la fecha distribuyó la agencia EFE y publicó en España el diario El País. El texto se encuentra ahora recogido en Jorge Luis Borges, Textos recobrados III, 1956-1986, Emecé-Planeta, Buenos Aires, 2004, pp. 314-316, y lo ha reproducido asimismo Francisco Martorell, Operación Cóndor, el vuelo de la muerte. La coordinación represiva en el cono sur, LOM Ediciones, Santiago de Chile, 1999, pp. 9-10. Al final de esa crónica borgeana se lee: “Es de curiosa observación que los militares, que abolieron el Código Civil [Código de Vélez Sársfield] y prefirieron el secuestro, la tortura y la ejecución clandestina al ejercicio público de la ley, quieran acogerse ahora a los beneficios de esa antigualla y busquen buenos defensores. No menos admirable es que haya abogados que, desinteresadamente sin duda, se dediquen a resguardar de todo peligro a sus negadores de ayer”. Borges asistió a la testifical de Víctor Melchor Basterra, extendida por espacio de 5 horas 40 minutos. Borges escuchó todo el tiempo. Borges, escuchó entre el asco y el estupor, el horror. Un horror conradiano; ¡el horror, el horror! Borges estuvo aquel día en The Heart of Darkness de la Argentina. Es por eso que los recuerdos de Montenegro, en la inmediatez de quien leyó como lazarillo en su ceguera física y en su lucidez espiritual, son de extremo, de exclusivo, de colosal valor, y apenas sin embargo conocidos.






Algunas horas de sueño (pocas), desayuno y trayecto al aeropuerto, donde me acercó André Karam Trindade. Comenzaban entonces las de vuelo en regreso a Málaga (muchas). Debía llegar a primero a São Paulo, luego a sobrevolar el océano, y los cielos de Paris, y desde ellos más cielos aún hasta llegar a mi casa. Tenía por delante tiempo y espacio. A mi espalda dejaba un 'até breve!' cargado de amigos excelentes. En el corazón lindos recuerdos de días encantadores. Y en la maleta libros excelentes. Sin lugar a dudas debía sentirme afortunado. Lo estaba, afirmo.
J.C.G.

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