Saturday, March 23, 2013

Los gozos y las sombras. De libros en Oporto (I). "L'atrocité des peines nuit à leur efficacité"

Recuerdo haber leído, hace ya muchos años, sobre una incómoda experiencia de Mario Vargas Llosa en Hay-on-Wye, la pequeña localidad de Wales que dispone de más librerías por metro cuadrado del mundo. Visitaba una de las muchas casas en que aquéllas están instaladas, y luego de revisar con paciencia y delectación los anaqueles e ir en ellos entresacando ligeramente del alineado perfil de sus lomos los títulos de su preferencia observó que al regresar para llevarlos ya habían desaparecido. Descubrió al fin, no sin disgusto, que otro cliente al que apenas sólo precedía unos pasos se apropiaba de su selección.
Por mi parte, puedo aportar alguna pesadumbre similar, si bien las requisas que he padecido han sido todas clandestinas, de donde me parece posible proponer una teoría que podría llamar ‘la sombra criminal del bibliófilo’. A todo amante de los libros le persigue –a mayor o menor distancia– un gemelo invisible que conociendo sus gustos y al tanto de sus hallazgos trata de frustrarlos con sistemático tesón. Naturalmente, a tal evidencia –basta con haberla sufrido una o dos veces para afirmar que es del todo real– le cabe como único remedio el de ser más decidido, y no dejar para mañana libro que puedas llevarte hoy, o incluso ayer. Esto es no sólo una recomendación, sino un auténtico principio de acción. Cualquier intento de consenso comporta riesgos insuperables. Así, por ejemplo, la técnica de ocultación; ocultar el ejemplar en lugar recóndito, en lo profundo de alguna madriguera de las que con frecuencia se forman entre los libros, y esperar hallarlo allí cuando se decida regresar por él. La experiencia dicta inapelable sentencia sobre su inutilidad; ‘la sombra criminal del bibliófilo’, que acosa con metódica exactitud cada uno de nuestros pasos, lo exhuma y favorece que, como colocándole un potente reflector, ese ejemplar en concreto esté más a la vista que cualquiera otro, que todos los demás, y por tanto que desaparezca apenas unos minutos, horas o días, después de nuestro intento de ocultación. Cuando volvemos confiados en desenterrar el tesoro escondido, sencillamente no estará. Si se pregunta por él, el librero no lo recuerda, o de lo contrario, sí, porque apenas unos minutos, horas o días antes de nuestro regreso lo habrá vendido a un cliente que casi había tropezado con el ejemplar. Y es que, en efecto, ‘sombra criminal del bibliófilo’ puede a veces ser extremadamente cruel.
En un viaje anterior a la ciudad de Oporto, que hice en junio de 2012, hallé dos obras que en aquel momento no adquirí. Ya había comprado otras, y o no me dejé tentar bastante o ya lo había sido suficientemente. El caso es que quedaron en Oporto, a la espera de otro viaje. Días atrás volví a la ciudad, confiando en no tener que lamentar aquella decisión, o indecisión. A la primera oportunidad visité las librerías donde nueve meses antes las abandoné. Y, ¡oh, felice! , allí permanecían aún. Debo reconocer no obstante que, para torcer el destino de los múltiples desengaños a que me ha venido sometiendo mi perseguidora sombra en los últimos tiempos, he desarrollado algunas estratagemas –contramedidas, pues es abierta la contienda que entre ambos está declarada– las que me disculparán que obvie, porque entrar en detalles implica el peligro de su venidera ineficacia. El trance será en adelante, además, delicadísimo, precisamente por haber burlado a mi sombra, que desde ahora estará más en vigilia y deseosa de frustrarme otros sucesivos empeños. Traten de entender mi discreción, comprendan que deba callar, es mucho lo que anda en juego.
Lo que sí puedo es ufanarme del triunfo en esta batalla, aunque la guerra continúe y se anuncie larga.
Uno de los ejemplares que traigo procede de la Livraria Antiquária ‘Académica’, que está en Rua dos Mártires da Liberdade, y regenta el Sr. D. Nuno Canavez. Se trata de:

M. Le F., Plan de législation sur les matières criminelles ...: Précédé d'un discours sur les loix, Chez Barthelemi Vlam, Amsterdam, 1779, LXXVI, 157 pp.


El Sr. Canavez me obsequia con su amistad y algunos descuentos que son, si bien innegociables, sustantivos. En esta obra fue tímido, verdad, pero partíamos de un precio que admitía poco margen a minorarlo, lo que aún así no evitó por mi parte un intento, al cabo falllido. La cantidad que gustosamente aboné fue sencillamente ridícula. No me hagan hacerles sentir mal; ridícula, y punto. Tampoco deseo ser odiado. Con su envidia -especialmente si es enfermiza- me basta y soy contento.
Diré, del resto, que lo primero en cautivarme fue la cita en portada: "l'atrocité des peines nuit à leur efficacité", que rezaba como tomada de M. de Monterosate. Ella anticipaba con claridad meridiana una emblemática adhesión a las doctrinas que ahora conocemos como más representativas del iluminismo penal. Ya al interior, en lectura del discours sur les loix, averigué (p. 3) que en concreto procedía de las Riflessioni politiche intorno all'efficacia e necessità delle pene, dirette da Tommaso Natale, marchese di Monte Rosato, al giureconsulto D. Gaetano Sarri. [Lettera... in cui si ragiona del sistema del Signor Beccaria intorno alla pena capitale, e degli opposti sentimenti del Signor di Linguet,... Riflessioni preliminari ai discorsi intorno alla prima deca di Tito-Livio del Segretario fiorentino indirizzate... a D. Alfonso Airoldi.] (In Palermo: nella Stamperia de' SS. Apost. in Piazza Bologni per Gaetano M. Bentivenga, 1772, 2 partes en 1 vol. in-8°).
Tommaso Natale (1733-1819), Marchese di Monterosato, filosofo-poeta de raigambre leibniziana (La filosofia Leibniziana esposta in versi toscani, per Tommaso Natale, marchese di Monte Rosato, Stamperia del Matini, Firenze, 1756, 119 p., lxi, [4], 5 p.), jurista y docente de la Università degli Studi di Palermo, y también traductor (La Iliade di Omero tradotta in verso sciolto italiano da Tommaso Natale marchese di Monte Rosato, Palermo, Reale stamperia, 1807), había sido uno de los primeros propugnadores de la humanización de las penas, cuyos postulados fundamentales se han publicitado y difundido a través de Cesare Beccaria en Dei delitti e delle pene. La excepcionalidad en Natale habría sido adelantarse a ellos en quince años [vid. Giovanni Tranchina, “Anticipazioni positivistiche nell'opera di Tommaso Natale, en Il Tommaso Natale. Bollettino dell'Istituto di Diritto Processuale Penale dell' Università di Palermo, 1 (1973), pp. 46 y ss]. Sin embargo, el peso de la fama del Marchese di Beccaria es abrumador, y en la fachada del actual Palazzo dei Tribunali o Kalsa, en el barrio del mismo nombre, aún se exhibe una lápida que declara: CASA DI TOMMASO NATALE /MARCHESE DI MONTEROSATO/ MORTO A 28 SETTEMBRE 1819/ POETA E FILOSOFO EGREGIO/ EMULÓ BECCARIA/ PROPUGNANDO/ UMANE RIFORME NEL GIURE PENALE/ L'ANNO 1759.
Otras noticias sobre Monterosato pueden lograrse en consulta de la conferencia dictada por Giorgio Arcoleo con el título de Palermo e la cultura in Sicilia (Fratelli Treves, Milano, 1897). Allí se precisa: “Tuttavia, so non una rinascenza, avvenne un risveglio nel secolo scorso. Tommaso Natale propugnò una riforma delle leggi criminali, emulo di Beccaria” (p. 58). La incuria siciliana en la época venía envuelta además por una omertà preñada de miedo a la Inquisición.
De la obra de Natale existen ediciones posteriores [con un studio critico de Francesco Guardione (“Tommaso Natale e delle nuove teoriche politiche e criminali in Sicilia nel secolo decimottavo”, pp. IX-LXVI), e introduzione del romanista, prof. de la Università di Padova, Giovan Battista Impallomeni, Alberto Reber Edit., Palermo, 1895, LXVI, 100 pp.] e igualmente más recientes y modernas (con prefazione de Lino Buscemi, y un saggio de Giovanni Tranchina, Torri del Vento, Palermo, 2011, 79 p.). También varios, aunque no numerosos, trabajos de investigación; v. gr., Francesco Scaduto, Tommaso Natale, precursore del positivismo penale, A. Trimarchi, Palermo, 1921, y del Profesor ordinario de Storia della Filosofia en la Facoltà di Scienze della Formazione dell’Università di Palermo, Dr. Piero Di Giovanni, “Il riformismo illuminato di Tommaso Natale”, en AA.VV., La tradizione illuministica in Italia, Palumbo, Palermo 1986, (Atti del Convegno di Studi organizzato dalla Società Filosofica Italiana a Palermo il 14-16 novembre 1985), pp. 21-41.
En todo caso, Natale fue asimismo leído y considerado en Francia, como prueba la obra Plan de législation sur les matières criminelles, cuyo autor, encriptado en iniciales, resulta ser el abogado Le Fébure, de quien no abunda información, según diré más abajo. Pero más me interesa ahora comentar acerca de la recepción de Natale en Portugal. Ofrece interés el estudio –de todo punto excelente– de Guilherme Braga da Cruz, titulado “O movimento abolicionista e a abolição da pena de morte em Portugal”, leído en sesión solemne de la Academia das Ciências de Lisboa, el 1 de julho de 1967, fecha conmemorativa de la abolición de la pena de muerte [ahora en Obras Esparsas. Estudos de História do Direito, Actas Universitatis Conimbrigensis, Universidade, Coimbra, 1981, vol. II, pp. 27- 243], donde se menciona el “Discurso sobre a pena de morte, e reflexões sobre alguns crimes”, que a firma del Dr. A.R.S. se publició em el Jornal de Coimbra, num. XXXIII, Parte II, de 1815 [Na Impressão Regia, Lisboa] (pp. 101-146, en esp., p. 98). La iniciales pertenecen a Antonio Ribeiro dos Santos (1745-1818), canonista coimbrense, y colega de Pascoal José Freire de Melo dos Reis (1738-1798), de quien me he ocupado para el Diccionario crítico de Juristas españoles, portugueses y latinoamericanos [véase Manuel J. Peláez (ed. y coord.), Cátedra de Historia del Derecho y de las Instituciones UMA et al., Zaragoza-Barcelona, 2012, vol. III, T. VI Apéndice biográfico Ф de los Apéndices Ψ y Ф (AZ),  pp. 359-361]. Pues bien el Discurso de Ribeiro dos Santos, que está disponible en http://www.fd.unl.pt/Anexos/Investigacao/964.pdf , ya cita (p. 116) la obra de Natale.
Sin embargo, antes que esa propicia atmósfera permitiera el conocimiento y la difusión de las doctrinas ilumimistas italianas es claro que la obrita del abogado Le Fébure ya había llegado a Oporto, donde la encontré. Compuesta para participar en un concurso convocado en Berna, acabó editándose en Amsterdam sin permiso del autor, un mes más tarde, esto es, junio de 1779. De ella hizo parcial edición Brissot de Narville [Jacques Pierre Brissot, llamado de Warville (1754-1793)] en el t. V de la Bibliothèque philosophique du législateur, du politique, du jurisconsulte, ou Choix des meilleurs discours, dissertations, essais, fragmens, composés sur la législation criminelle par les plus célèbres écrivains, en françois, anglois, italien, allemand, espagnol, &c. pour parvenir à la réforme des loix pénales dans tous les pays (s.n., Berlin, 1782) a continuación del ‘Prix de la Justice & l’humanité’, de Voltaire, ocupando las pp. 109-459 (disponible en: http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k728274.r=La+Journ%C3%A9e+des+dupes.langFR ).
Jacques Pierre Brissot de Warville editó únicamente lo relativo al Plan de législation sur les matières criminelles, prescindiendo del discours sur les loix. El editor manifiesta (Avis del’Editeur) que el autor imita el tono ligero e irónico de Voltaire (p. 193): «Le plan qu'on va lire est bien diffèrent de celui qui précede, soit pour le style, soit pour les idées. On voit que l’auteur a voulu imiter le ton léger & ironique de Voltaire; il l’a même souvent copié. Ayant à parler sur les mêmes objets, cela étoit naturel. Je l’ai dit ailleurs, ce ton de sarcasme & d'ironie est très- déplacée, quand il est question d'objets graves. A force de vouloir rire sur tout, on nous apprend à ne sentir rien. De là, à l’apathie, à l’indiference, il n’y a qu'un pas. On parvient à se persuader que tout ne peut être mieux, & que le foible doigt d'un individu ne peut soulever la masse énorme de l’univers. Cette opinión est une des plus funestes qui aient encore paru pour le malheur de l’humamté». Y acerca de su criterio editorial de selección dice (p.294): «On a imprimé de plan en 1779 à Amsterdam, avec un discours sur les loix a la tête. J’ai retranché ce discours, parce que il ne contient rien de neuf, & que les notes interminables dont il est suivi, ne nous disent sur legislateurs anciens & modernes que ce qu’on a dit cent fois & mieux. On trouvera peu d’ordre en ce plan. Imaginez-vous un homme qui parcourt & considéré aucune fuite différents objets, & qui écrit tout ce qui lui vient de la tête, tout ce qu’il fait. Voilà notre auteur; mais malgré tout cela».
Bien, no encuentre uno en el camino editores literarios con semejante severidad de juicio. Sin duda el muy ignoto abogado Le Fébure no era un teórico de primer orden. Con todo, el discours no me parece tan prescindible. En cuanto al Plan de législation, ciertemente contiene aspectos más perdurables.
Por esos creo que me amparó la fortuna para ahora poseer en mi biblioteca la edición completa, de la que sólo he localizado -salvo error- nueve ejemplares; tres en la Universiteitsbibliotheek Gent, dos en la Universidade de Coimbra procedentes de la Livraria del Colégio Real dos Militares, dos también en la Berkeley Library de la University of California y en la Bibliothèque de l'Université Charles de Gaulle (Lille), y uno más en la Bibliothèque Nationale de Francia. Ninguno en bibliotecas universitarias españolas, ni entre las que figuran en el catálogo del Patrimonio Bibliográfico español. Es mi gozo, pues, poder regalarme con la lectura de lo mucho curioso y no poco bueno que el discours y el Plan reúnen. Con la cita del Marqués de Monterosato ya me siento colmado. Aquí, de nuevo –de nuevo igualmente como si se tratara de una novedad, porque al menos su actualidad continúa siendo indiscutible– la reitero: "l'atrocité des peines nuit à leur efficacité".
Con eso me basta, y el haber burlado la siniestra sombra que perseguiendo mis huellas arrojaba la oscura amenaza de su extravío. Con este libro no lo consiguió.

J.C.G.

P.S.: En próxima entrada completaré este resumen de ‘gozos y sombras’. Adelanto sin embargo que no desvelaré el nombre de la Livraria donde hice mi segunda adquisición. También entonces diré el porqué.



No comments: