Friday, May 02, 2008

Negro y Oro, por José Calvo González





José Gutiérrez Solana
La España negra (II). Viajes
por España y otros escritos

ed. de Ricardo López Serrano
y Andrés Trapiello
Editorial Comares
Col. La Veleta
Granada, 2007, 322 pp.

ISBN: 9788498362558


Imagen y palabra. Literatura y Pintura. Muchos escritores, ilustrando la palabra, han acudido a las artes plásticas o a la gráfica. Desde Goethe y Victor Hugo, los ángeles de William Blake y los caligramas de Apollinaire, las nervosas rayaduras de Tzara, el autorretrato de Artaud, el dibujo psicodélico de Henri Micheaux, y todavía Jean Cocteau, Thomas Mann en Los Buddenbrooks, Dino Buzzati, Bruno Schulz, Hermann Hesse, Dante Gabriel Rosetti, Friedrich Dürrenmatt, o Günter Grass. Entre nosotros García Lorca o Alberti son los más conocidos. Menor número forman quienes alternaron la pintura con el oficio de escribir, al margen de ensayos teóricos o biográficos (Leon Battista Alberti, da Vinci, Benvenuto Cellini, Giovanni Battista Piranesi, Kalinoswki), o testimonios epistolares (Rubens, van Gogh). Entre nosotros rescataría el Diario de Dalí, o los ensayos de Antoni Tapies. La poesía (Rime) de Michelangelo Bionarroti me ha parecido siempre un caso aparte. Los poemas de escritura automática picassianos también hacen excepción, aunque de otra forma, como concreta prolongación experimental de su creación pictórica. En José Gutiérrez-Solana (Madrid, 1886-1945) el par acorda al unísono.
Solana editó Madrid, escenas y costumbres (1918), La España negra (1920), Madrid callejero (1923), Dos pueblos de Castilla (1924) y la novela breve Florencio Cornejo (1926). Atrajo a Cela, que habló de él en su discurso de ingreso a la RAE (1957). Antes lo atendieron Ramón Gómez de la Serna y D´Ors. Lo ha averiguado con empeño Andrés Trapiello, su más destacable investigador.
Para mí Solana es un prosista de imágenes, notario noventayochicista en la España de la Restauración al borde de la Dictadura de Primo. No es por eso extraño que su poética se abisme en la amarga autenticidad del expresionismo tremendista. La mirada de su letra capta el lado grotesco en la zozobra espiritual de una España de negro y oro. Es visión crítica y denunciadora de angustias nacionales roídas en silencio. Retrata el gesto desencajado que sobre el alma española grabó la presión de mil máscaras en el largo carnaval de su Historia. Porque el rostro de España, en efecto, acabó siendo esa huella.

Lo que verdaderamente extraña es que la lucidez de esa mirada no le haya reivindicado con más eficacia y atención. O tal vez no tanto, pues es rigor que aquí todavía seguimos haciendo anécdota de la categoría.
En los últimos años han emergido reediciones necesarias que remedian negligencias de oferta. Las inició en Granada Editorial Comares el año 1998, con atinada intencionalidad al elegir fecha, rescatando La España negra por edición y prólogo de Trapiello. Nombraré asimismo los dos volúmenes (Obra literaria, 2004) publicados por la Fundación Santander Central Hispano, compendiando la entera obra solanesca que era conocida. Estrenan ahora aquellos mismos editores granadinos más textos, surtiendo una inestimable recuperación de inéditos y fragmentos. Hacen también promesa plausible de otros, sobre París. En la labor de cuidado prestada por Ricardo López Serrano a la presente edición se da cuenta sobre las circunstancias del rescate. Reunión de papeles, apuntes, notas que permanecían relegados y distraídos de solicitud. Fue trabajo arduo arreglar su ordenación. Pulida y ya dispuesto da un resultado mucho más que interesante; valioso. Preciso es además, por justicia, un reconocimiento a la calidad formal y sustantiva mostrada, aunque ya habitual en tantos títulos, por la editorial. Así, pues, todo preparado y listo para la lectura.
Pero no espere quien con ella se caree hallar letra deshuesada. La escritura de Solana se deletrea entera, más allá de alguna violencia sintáctica, con igual brusquedad trágica que la crudeza de sus cuadros. En esto consiste su genio, su “más verdad”. España real, áspera y emocionante.
Publicado en ´Papeles de la Ciudad del Paraiso´, núm. 20, ed. de 2 de mayo de 2008, p. 14, Suplemento de Cultura del diario El Mundo Málaga (Málaga).

No comments: